Herencia maldita

El PRI quiere defender a los taxis amarillos aunque los haya traicionado

0
426

El tema de los taxis amarillos, ha sacado a flote los intereses políticos al interior del cabildo, aunque a la sociedad le satisfizo el que se haya actuado para evitar que ese gremio del transporte continuara su operación en una clara forma gangsteril.

Como se recordará, la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) es una organización sindical que nació en el seno y al amparo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), instituto político que, por muchos años gobernó nuestro estado y principalmente esta frontera y que con la anuencia de esos gobernantes los dirigentes se apoderaron de lo que se conoce como La Pera, en Zona Federal.

Los taxis amarillos, por mucho tiempo y con la protección de los dirigentes y gobernantes del PRI, impusieron, a manera de impuesto, el cobro ilegal de un dólar por cada turista que ingresaba en camiones que los extranjeros contrataban en su lugar de origen para venir a conocer y disfrutar de todas las bondades que ofrece Baja California.

Tenemos que destacar que si alguien, a bordo de algún otro tipo de transporte lograba ingresar con turistas, como viles pandilleros taxistas amarillos perseguían a esos vehículos y lograban cercarlos para no con buenos modales informarles del ilegal cobro que hacían, sino que al llegar se iban directos con el chofer para golpearlo y no conformes, ocasionaban cuantiosos daños a la unidad en la que viajaban los turistas, como en los últimos meses lo hicieron con el servicio de transporte binacional Ticketon.

Asimismo, tenemos que decir que apostados en un terreno que es de la Zona Federal, una decena de choferes se apostaban y acosaban a los turistas para, casi, obligarlos a que usaran el servicio de los taxis amarillos, pero no les ofrecían el servicio para la familia, sino que le imponían un precio a cada uno de los integrantes, es decir, si los visitantes buscaban llegar a la Avenida Revolución y el costo era de diez dólares, les imponían a cada uno que pagara esa misma cantidad, lo que muchos calificaban de abusos, pero tampoco había autoridad que interviniera para defender la economía de los estadounidenses que eran los principales visitantes.

Tenemos que destacar, que a partir de 1989, cuando el PRI deja de ser gobierno en el estado y en esta localidad, algunos organismos sindicales buscan “acomodarse” con o en el Partido Acción Nacional (PAN) que fue el que logró el triunfo después de muchos años de lucha para que se les reconocieran los triunfos obtenidos en los comicios electorales.

Lo anterior queda de manifiesto en el pasado proceso electoral, en el que ‘gana’ las elecciones el PAN, con Juan Manuel Gastélum Buenrostro, como candidato a la alcaldía y al cual se suman los taxistas amarillos por acuerdo de su dirigente, Oscar Rafael Morales Barrón, quien por cierto ha sido severamente criticado por su prepotencia, soberbia y arrogancia, porque se siente intocable.

También, hemos de apuntar que desde febrero del 2016, “misteriosamente” los camiones del servicio de transporte binacional Ticketon empezaron a sufrir ataques ‘terroristas’, al parecer, por sujetos previamente contratados por los líderes de los taxis amarillos y queremos apuntar esto, porque tienen el mismo sello que lo que sufrieron en su oportunidad otros camiones que prestaban, igualmente, servicio turístico y que tuvieron que desaparecer por tantos daños que les hicieron con los cada vez más frecuentes ataques con piedras y otros objetos y que estaban rotulados como MEXICOACH.

Los empresarios que dirigen el servicio de transporte binacional Ticketon, tienen documentados 22 ataques a sus unidades, en donde pusieron en peligro la vida no sólo de los choferes, sino, principalmente de los turistas que hacen uso de esas unidades para transportarse a algún destino turístico en nuestro estado, del aeropuerto hacia la garita de San Ysidro, incluso para llevarlos a lugares específicos en territorio estadounidense.

Las agresiones a otras unidades de transporte, a las cuales consideraban sus enemigos, se suman a las cientos de quejas que obran en contra de esos taxistas, porque fueron muchos los turistas que sufrieron agresiones solamente por rechazar ese servicio.

No hace muchos años, cuando surgen los taxis libres, los taxistas amarillos agredieron a decenas de choferes de esas unidades, porque no querían verlos en las cercanías de la línea internacional, ya fuera para dejar a las personas que los habían contratado y, menos, para subir a personas que los eligieran a su regreso de haber realizado sus compras procedentes de San Diego, California.

Algo similar sucede a la llegada del servicio Uber, empresa que al igual que Ticketon, ha presentado un sinnúmero de denuncias en contra de los choferes de los taxis amarillos, querellas que, seguramente, duermen el sueño de los justos, porque las autoridades investigadoras no han hecho su trabajo para poder imponer el castigo que merecen los agresores.

Tenemos que precisar que los abusos cometidos hace años, estuvieron dirigidos, impulsados o tolerados por el ya desaparecido líder de la CROC, Rafael Morales Vizcarra, a quien todos sus amigos le decían “El Quelite” y quien es el padre del actual dirigente de los taxis amarillos, Oscar Rafael Morales Barrón, quien sigue sus pasos, porque esa fue su herencia, que para muchos es maldita porque han sido víctimas de esos “gorilas”.

También tenemos que decir, que las autoridades actuaron en contra de los taxis amarillos, por la bestial golpiza que les propinaron a un grupo de cinco jóvenes que llegaron a nuestra ciudad procedentes de San Diego, luego que fueron a ver un juego de béisbol, pero que al cruzar la línea internacional contrataron el servicio de Uber para que los condujera a su destino.

El salvajismo con que fueron golpeados, todavía mantiene en el hospital a uno de los jóvenes que sufrió triple fractura en el tabique nasal, le dislocaron el hombro y le fracturaron el brazo un brazo, hecho que fue “la gota que derramó el vaso”, porque a partir de ese momento el alcalde instruyó al secretario de seguridad pública municipal para que junto con otros funcionarios les retiraran los sitios y espacios en donde los taxistas amarillos asentaron o permitieron que se instalaran vendedores ambulantes.

Para concluir, habremos de decir también, que gracias a su abusiva conducta, los medos informativos locales y extranjeros han puesto en alerta a los usuarios del transporte, para que no utilicen los servicios de los taxis amarillo, por considerarlos agresivos e irrespetuosos, además que lograron el desprestigio de nuestra ciudad.