Llamado a la conciencia

Yo sé que hay muchos ‘valemadristas’ además de los incrédulos

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TIJUANA, BC, 07 DE JULIO DE 2020.- Al escuchar hoy el informe del Secretario de Salud en Baja California, doctor Alonso Pérez Rico, en el que daba a conocer que ya suman más de 2 mil las personas que han fallecido por el COVID-19, quiero hacer una reflexión.

Creo que esto sigue pasando debido a que aún hay familias que no han sido tocadas por el Coronavirus y, por ende, no saben lo que realmente es esa enfermedad que, a muchos le ha arrebatado la vida con mucha facilidad.

También hay otros que no les importa, porque hasta el momento no tienen ningún síntoma de esa pandemia; sin embargo, en Baja California hemos visto perder la vida muchos de nuestros amigos, conocidos, empresarios, políticos, etcétera.

Quiero decir que de los dos mil muertos por el COVID-19, la mitad son personas de las llamadas de la tercera edad y quienes se mantuvieron sin salir de su casa, pero que sus familiares que entraban y salían, no tuvieron la precaución de desinfectarse antes de entrar a su casa y los contagiaron del Coronavirus, lo cual llevó a la muerte de esos viejecitos.

Sobre los síntomas que presenta una persona infectada no les voy a decir nada, porque más adelante se van a enterar, pero sí les quiero referir que esta enfermedad no respeta ni credo ni religión, porque lo mismo se lleva a chicos, que a grandes, pero lo más lamentable es que entre los fallecidos también hay otro porcentaje que se incluyen entre las personas productivas, es decir, que pudieron haberse contagiado en el transporte o en su mismo trabajo, porque es necesario recordar también que hay muchas personas asintomáticas, es decir, que no presentan síntomas pero ya traen el virus en el cuerpo.

También hoy tuve la oportunidad de leer un mensaje del personal militar, donde hacen un llamado a no confiarse porque ya se terminó el confinamiento, el texto lo comparto con todos ustedes y es el siguiente:

Los Médicos del HOSPITAL MILITAR, a la población en general:

“Queremos hacer un llamamiento cordial al sentido común de las personas que han tomado el desconfinamiento como si se hubiese terminado la pandemia y como si hubiésemos vuelto a la normalidad anterior al comienzo de esta crisis.

“Infectarse con el coronavirus no es un resfriado común: hay fiebres altas, dolores de garganta y opresión en el pecho a tal punto que se siente como si se le fuera la vida y ahí llega lo peor; se necesita reanimación.

“Se habla de ventilación, pero NO es una máscara de oxígeno puesta en boca y nariz mientras usted disfruta acostado pensando en su vida, no!

“La ventilación invasiva para el COVID-19 es la intubación que se hace bajo anestesia general y que consiste en quedarse mínimo 2 a 3 semanas sin moverse, muchas veces boca abajo (decúbito prono) con un tubo en la boca hasta la tráquea, que le permite respirar al ritmo de la máquina a la que se está conectado.

“Usted no puede hablar, ni comer, ni hacer nada de manera natural porque la molestia y el dolor que siente necesitan de la administración de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo.

“Durante el tiempo que el paciente necesite la máquina para respirar, estará en un coma inducido, esto es, un coma artificial.

“En 20 días con este  tratamiento, un paciente joven llega a tener una pérdida de masa muscular de un 40% y la posterior reeducación será de 6 a 12 meses, asociado a traumatismos severos de la boca o de las cuerdas vocales.

“Es por esta razón que las personas ancianas o frágiles en su salud, no aguantan.

“Si llegaron a leer este mensaje hasta aquí, le agradeceríamos que lo compartiera para que entre todos nos tomemos en serio esto, ahora que se está volviendo a salir.

“Sigan por favor las indicaciones y recuerden que es necesario que se lo tomen mucho más en serio.

“Está pandemia termina cuando la vacuna este lista, distribuida y aplicada a toda o la mayor parte de la población, y se observé la disminución importante de contagios y muertes por COVID19, NO ANTES.