¿Negligencia o desacierto?

Es el pronóstico no sólo de unos cuentos

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El resultado del festival Baja Beach Fest en Playas de Rosarito, lo vamos a ver después de diez días, cuando los hospitales en el estado se vean llenos o que, incluso haya la necesidad de ‘reconvertir’ otros espacios para poder atender a los enfermos por COVID-19.

Con suma tristeza vimos la transmisión de la conferencia donde el sábado 14 las autoridades municipales y estatales buscaban justificar ese evento, donde a través de videos que se hicieron virales en las redes sociales daban muestra del desorden que se hizo durante la celebración del evento musical.

Reconocemos que, como dijo Mario Escobedo, es necesario la recuperación económica de los rosaritenses, pero nunca dijo que sería solamente la de los dueños de los lugares donde se venden bebidas embriagantes, porque los comercios donde se venden artesanías u otros productos, no fueron visitados por la desenfrenada chamacada que llegó del vecino país del Norte.

Como seres humanos y como residentes de Baja California, reconocemos que hay necesidad de abrirle paso a la diversión de la juventud, pero consideramos que no se deben permitir en la forma en que se dio el acceso masivo.

Uno de los videos que circuló en las redes sociales y que fue el que llamó poderosamente la atención de muchas personas, es el que muestra a por lo menos una decena de mujeres que pelean jalándose los cabellos y donde dos o tres sujetos buscan separarlas, claro, todos sin cubre-bocas.

Y es por eso que, como era su dicho del mismo secretario de salud, Alonso Pérez Rico, en diez días los esperamos en el hospital, porque es el tiempo en que habrán de surgir los síntomas por el contagio, mismo que advertimos que no será de unos cuantos, sino que podrá considerarse, incluso como la Cuarta Ola de la pandemia.

Y sino… al tiempo…