Acerca “La Chula” a internas con sus familiares

Mediante el programa “Uniendo Familias” ha logrado, en 5 años, el encuentro de aproximadamente 100 reclusas son sus seres queridos

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TIJUANA, EP, 10/07/2018.- Mediante el programa “Uniendo Familias”, que ya emprendía desde antes de ser diputada, Mónica Hernández Álvarez “La Chula” ha logrado que se encuentren físicamente un aproximado de 100 internas del Centro de Reinserción Social (Cereso) de La Mesa.

Lo anterior, precisó, en un lapso de 5 años de estar emprendiendo ese programa, con su Fundación “La Chula Sin Fronteras”, el cual se aplica dos veces al año, y en todos los Ceresos de la entidad, siendo una de las fechas con motivo del Día de las Madres, y el otro en la temporada navideña.

En todo este tiempo, comentó con orgullo y satisfacción, primero como activista social, y ahora complementada la actividad como diputada local, ha logrado la atención integral de las necesidades de cientos de reclusas en todo el estado, y puede referir que por lo menos 50 de ellas no regresaron ya a estar privadas de su libertad.

Precisamente, explicó la legisladora, la rehabilitación y la reinserción social es el objetivo del programa “Uniendo Familias”, y de otros que emprenden, conjuntamente con Organismos de la Sociedad Civil (OSC’s) y con instituciones gubernamentales, principalmente el DIF y las Secretarías de Desarrollo Social.

Entre los otros programas que desarrolla, está la detección oportuna de cáncer de mama, logrando salvar la vida de decenas de reclusas, así como también la habilitación de un área médica y biblioteca, aparte de los apoyos que como diputada brinda para uniformes y útiles escolares de los hijos de las internas.

En esta ocasión asistieron 50 mujeres del Cereso de La Mesa, y en ese u otros problemas la asistencia ha sido de 100 o 200, dependiendo de la naturaleza del apoyo que se les brinda, como por ejemplo, con el programa de 40 y más y el de detección temprana de cáncer de mama, hay mayor asistencia.

Mónica Hernández dijo que la principal petición de las reclusas, en una especie de “Carta a Santa Claus”, ha sido el de ver a algún familiar o ser querido al que tienen años sin ver, debido a su situación de estar privadas de su libertad y esos seres se ubican a distancias que no les es posible acortar fácilmente, por los costos de los viajes.

Por la importancia psicológica y moral de reunirlas con esos seres queridos, o por lo menos mostrarles videos de ellos enviándoles saludos, o contactarlos mediante teléfono, se emprendió este programa, para lograr que el humor, ideales y sus perspectivas cambien positivamente, sobre todo, trabajando en el perdón entre esos lazos familiares.

Luego de referir que en Mexicali lograron el encuentro entre tres familias que tenían 15 años que no se veían, agregó que apoyan también a los hijos de las internas, a ellas mismas también les procuran colocarlas en un empleo al salir del Cereso, luego las sueltan y, mediante esa atención integral, han visto que por lo menos 50 de ellas no reincidieron en conducta delictiva.