Demandan cierre definitivo de Eco Waste en El Jibarito

Por decreto no debiera usarse como relleno sanitario de ninguna clase

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TIJUANA, EP, 01/06/2018.- Luego de presentar demanda oficial ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo para exigir el cierre definitivo de la empresa Eco Waste en El Jibarito, el grupo organizado de pepenadores de esta ciudad se dirigió una vez más al sitio donde está operando esa presunta tratadora de “residuos especiales”.

Esta vez fueron solamente unas decenas de manifestantes los que se apostaron exigiendo mediante láminas y consignas verbales que las autoridades estatal y municipal intervengan a través de sus departamentos jurídicos para ordenar la clausura definitiva de Eco Waste, ya que existe un decreto desde el 2011 prohibiéndose el uso del terreno de El Jibarito como relleno sanitario.

Entre los manifestantes estuvo el pastor de la Iglesia del Agape A.C., Alberto Rivero Colón, quien recordó que desde el 2010 ha estado denunciando repercusiones negativas a la salud de varias personas, entre ellas, de mujeres embarazadas, por causa de los manejos de basura en esa zona, no solamente prohibidos por el gobierno municipal, sino incluso, operados de manera indebida.

Recordó que a tanto llegaron las denuncias por contaminación ambiental, con consecuencias en niños y mujeres principalmente, que en septiembre del 2014 fue clausurada la empresa Eco Norbac, pues se documentaron 800 casos de residentes de la zona que se enfermaron y, de los cuales, el 4% fueron de mujeres que sufrieron abortos involuntarios, habiéndose muerto sus bebés dentro del vientre.

Por otra parte, todos relacionados con infecciones derivadas del manejo de basura en El Jibarito, el 23% de los 800 casos documentados, presentaron problemas de asma y otros males respiratorios, el 5% sufrieron de males renales y hepáticos, y un 3% de bebés nacieron con malformaciones.

Por todas esas razones intervinieron incluso la Profepa y Semarnat, clausurando definitivamente el área, y prohibiéndose el uso como relleno sanitario, fuera de cualquier tipo de residuos, o sea, ni siquiera se justifica, como lo hace Eco Waste ahora, con el manejo de “residuos especiales”.

De hecho, desde el 2007 fue cerrado oficialmente el relleno sanitario de El Jibarito, ante las numerosas denuncias ciudadanas, pero debido a descuidos de la misma autoridad municipal, volvieron a instalarse otras empresas a operar el sitio como si de nada valieran las quejas de los residentes.

En el 2010 atendió el caso el nuevo alcalde Carlos Bustamante, y por trabajo de cabildeo del entonces regidor Mariano San Román, por fin en el 2011 el Cabildo revocó el permiso de operación otorgado en el último mes del mandato de Jorge Ramos Hernández.

Luego llegó Eco Norbac y promovió amparos contra el decreto de Cabildo, hasta que el 12 de febrero de 2013 la Secretaría de Protección al Ambiente (SPA) del Estado negó el Manifiesto de Impacto Ambiental para su activación, en razón de la NOM-083-Semarnat-2003 que impide que se instalen basureros a menos de 500 metros de una zona habitada.

Sin embargo, los empresarios recurrieron al Tribunal de lo Contencioso Administrativo y el reconocidamente como magistrado corrupto, Roberto Vidrio Rodríguez, otorgó la suspensión provisional el 19 de diciembre de 2013, para que Eco Norbac siguiera operando.

Tuvieron que hacerse más manifestaciones ciudadanas en El Jibarito en marzo de 2014, y sus demandas hicieron eco, no solamente en la SPA, sino también en el Gobierno Municipal, con Jorge Astiazarán, el entonces Síndico Social Bernabé Esquer Peraza, y el entonces Secretario del Ayuntamiento, Bernardo Padilla.

Por fin, en septiembre de 2014 se dio la clausura definitiva, pero en el 2017 reapareció Eco Norbac con un nuevo nombre: Eco Waste, y, según indica el pastor cristiano Alberto Rivero Colón, con una nueva clave catastral, que fue la manera tramposa de conseguir permisos del gobierno del estado, y enfrentando a esa autoridad ahora con el gobierno municipal.

Por todo lo explicado, demandan la clausura definitiva del lugar, pues sigue afectando la salud de los residentes de la zona, concluyó.