El gobierno aplica ‘terrorismo político’ al decir que falta agua

Ratificó que hay acuerdo entre GobEdo y Consolidated Water para vender agua a EUA “A espaldas de sus gobernados y preparando un aumento a las tarifas de agua que se aplique tras las elecciones presidenciales, el gobierno estatal busca beneficiar a Consolidated Water y sus socios”, advirtió el diputado Luis Moreno

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TIJUANA, EP, 11/11/2017.- El diputado por el Partido Encuentro Social (PES) Luis Moreno, calificó de “terrorismo político” el ‘tandear’ el servicio de agua para la Zona Costa y consideró que “el agua es un derecho humano y si hay alguien que la esté cortando, se debe ir a la cárcel”.

Invitado por el Grupo Político Tijuana, el también líder estatal del PES, nuevamente desmintió a los funcionarios del gobierno del estado, que buscan hacer creer a los bajacalifornianos que “son mentiras” que se busque vender agua al Sur de San Diego, California.

Lo anterior lo sustentó en un Twitt que escribió la Cónsul de México en San Diego, en junio pasado, en el que dice que si habrá venta de agua desalada para ese condado, lo que dijo el diputado que podría haber ya un acuerdo entre el gobierno mexicano y el de Estados Unidos, ya que “se autorizó construir y operar un acueducto de aproximadamente 4 millas a través de las fronteras que finalmente podrían ser utilizadas para transportar agua potable desde Rosarito”.

En su exposición reiteró que la intención que tiene el gobierno del estado con la construcción y operación de la planta desaladora en Playas de Rosarito, es vender entre 20 millones y hasta 40 millones de galones de agua a California, líquido que para su tratamiento lo pagarían los residentes de la Zona Costa.

Luis Moreno hizo una amplia exposición, en la que dio a conocer la existencia de una página de internet en la que aparecieron diálogos que sostuvieron miembros de la empresa inversionista y en donde revela todo lo sucio de ese negocio y que consideran es en detrimento de la economía del Estado y de la cual advierten que de aprobarse la economía se podría colapsar.

A continuación describimos parte de los diálogos y fechas en que se realizaron, pero en las cuales deja clara la intención del gobierno de vender parte del agua desalada en la planta que se habría de establecer en Playas de Rosarito.

«El objetivo de Consolidated Water, al menos desde 2012, es utilizar la planta desalinizadora de Rosarito, que pagaríamos todos los bajacalifornianos durante 37 años, para vender agua desalada a Estados Unidos. Y desde aquel entonces, el gobierno estatal lo sabe, por lo cual, ha mentido al decir que nada sabe de esas intenciones», reveló el diputado local Luis Moreno Hernández, en conferencia de prensa.

El asambleísta tijuanense presentó transcripciones de conversaciones públicas que McTaggart ha tenido con sus inversionistas, de 2008 a la fecha, donde se detalla, punto a punto, cómo «el gran objetivo es vender agua a San Diego, pagada por los bajacalifornianos».

El 17 de marzo de 2009, McTaggart comentó a sus inversionistas que estaba explorando «nuevos mercados» para «ganar dinero con la venta de agua desalada».

Para el 12 de noviembre de 2012, Consolidated Water anunció que, con ese fin, había comenzado la instalación de una planta piloto en Playas de Rosarito, a fin de «recolectar datos de la calidad del agua».

En esa conversación con inversionistas, McTaggart ya habla de que enviados de su empresa se reunieron con «funcionarios locales», así como del diseño «de la planta desalinizadora de Rosarito, de 100 millones de galones por día».

El 14 de marzo de 2013, McTaggart avisa a estos que, durante «el último trimestre de 2012», la compañía había logrado «el desarrollo» de una la «planta de desalinización propuesta de 100 millones de galones por día en Rosarito».

Aquel día, también indicó que, en noviembre de 2012, una de sus afiliadas, NSC Agua, «firmó una carta de intención con el Distrito de Otay Water en el sur de California para proporcionar a Otay no menos de 20 millones y hasta 40 millones de galones por día de agua desalada».

En esa charla, el empresario se muestra preocupado de «cumplir con los requisitos de las diversas agencias reguladoras en ambos lados de la frontera».

La intención de vender agua a los Estados Unidos queda refrendada en otro intercambio, este acontecido el 12 de agosto de 2013, donde McTaggart asevera que, a la planta piloto, han concurrido «funcionarios gubernamentales de ambos lados de la frontera en los últimos 3 meses».

Dos semanas después del cambio de gobierno en Baja California, el 13 de noviembre de 2013, McTaggart delinea que su empresa se encuentra «desarrollando protocolos adicionales de muestreo de agua para cumplir con los requisitos regulatorios en México y los Estados Unidos», así como el costo del terreno, que fue de «17 millones».

De igual forma, en esa ocasión le expresó a los inversionistas que Consolidated Water hizo una presentación del proyecto, a la cual asistieron «representantes de IBWC y CILA, así como representantes de agencias gubernamentales relacionadas con el agua, tanto en los Estados Unidos como en México, que han estado involucrados en el proyecto de desalinización binacional durante muchos años».

Un año más tarde, el 11 de noviembre de 2014, McTaggart anuncia que el gobierno estatal hará una licitación a modo para Consolidated Water.

McTaggart expresa, textualmente: «Básicamente, prepararán documentos de licitación para el proyecto basados en nuestra propuesta y tendrán un proceso de licitación pública. Tienen un sistema de puntos que se especifica en la ley de APP que nos da esencialmente una ventaja del 10 por ciento como promotor del proyecto».

Ya el 17 de marzo de este año, McTaggart avisa que le propusieron «un aumento a la tarifa de agua para compensar cambios significativos en las tasas de cambio, y ciertos cambios en la ley que han impactado nuestro proyecto de planta desalinizadora de 100 millones de galones por día en Rosarito, México», incremento que se implementaría «después de las elecciones presidenciales».

En la última conversación, efectuada el 11 de agosto pasado, McTaggart informa que la inversión que se han realizado en la desalinizadora asciende a «42.9 millones» de dólares, y se muestra complacido de que «en mayo, el Distrito de Agua de Otay en California recibió un permiso para construir y operar un acueducto de casi 4 millas a través de las fronteras que finalmente podría ser utilizado para transportar agua potable desde Rosarito».

«Todo lo anterior muestra que, a espaldas de sus gobernados, traicionándolos, preparando un aumento a las tarifas de agua que se aplique tras las elecciones presidenciales, el gobierno estatal busca beneficiar a Consolidated Water y sus socios, sin pensar en las consecuencias y el precio que habremos de pagar los bajacalifornianos», concluyó Moreno.