El pánico invade a familias de policías amenazados

La psicosis crece a la par de la violencia que se registra en la ciudad En la PGJE hay renuncias de agentes y Ministerio Públicos

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TIJUANA, EP, 4/05/17.- Las amenazas y atentados que han sufrido elementos de las diferentes corporaciones policíacas, se extienden hasta sus familias que han sido advertidas de ser atacadas, incluso al momento de realizar los servicios funerarios de sus familiares caídos.

Tal es el caso de la familia del agente de la policía ministerial, Enrique Andrade Lugo, al cual tuvieron que abandonar aquí para poder huir a otra parte de la República Mexicana, porque buscan salvar la vida de todos ellos que fueron amenazados.

Tras los recientes ataques, sufridos por ese agente investigador y el agente del Ministerio Público, José André Cato Pico, quien hasta la fecha se debate entre la vida y la muerte, también se logró información de la deserción de agentes del Ministerio Público y personal encargado de investigar los delitos por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en nuestra ciudad.

Como se recordará, el pasado 19 de abril fue asesinado el agente de la Policía Ministerial (PM) Enrique Andrade Lugo, cuando se hallaba a bordo de su auto particular y al día siguiente, por la noche, el agente del Ministerio Público (MP) José André Cato Pico, también fue atacado a balazos por un grupo de sujetos desconocidos.

También es importante señalar que al finalizar un evento organizado por autoridades de seguridad pública, el director de Policía y Tránsito Municipal, Luis Felipe Chan Baltazar, informó que tras la detención de tres personas que portaban armas, droga y una cartulina en la que se podía leer una amenaza para sus contrarios, recibieron advertencias de muerte contra elementos de esa corporación.

Es importante recordar que otro de los agentes policíacos que sufrió un atentado, se suscitó la tarde del pasado 16 de abril en la Zona Centro, donde el oficial Erick Román Díaz Sandoval fue atacado a balazos y las investigaciones revelaron que los autores materiales son “narcomenudistas” que operan en la Zona Norte.

Las indagatorias revelan que los vendedores de drogas al menudeo que operan en la Zona Norte, tienen interés especial en conocer los domicilios de los elementos policíacos que participan en los dos Grupos de Apoyo que realizan operativos en esa área de la ciudad, por estar identificada como una de las más conflictivas de Tijuana.

Los resultados de la investigación, para conocer quiénes son los que buscan los domicilios de los policías, están identificados solamente por sus apodos y son: “El Negro y/o El Moreno”, “El Max” y “El Chayo” y les precisaron que operan en las zonas conocidas como “Las Tumbas” o “El Callejón”.

Asimismo, los delincuentes ofrecen desde 20 hasta 50 dólares a quien proporcione los domicilios de los policías que realizan los operativos en contra de los “narcomenudistas” y ofrecen “discreción total”.

Una cosa destaca en lo que sucede con las amenazas, mientras que en la policía municipal les han hecho la recomendación para que no salgan a trabajar sin llevar el chaleco antibalas puesto, en la PGJE, los titulares no han informado sobre las medidas que deben tomar tanto los agentes investigadores como los agentes del Ministerio Público.