Es un fracaso la reforma energética, concluyó dirigente gasolinero

Imposible, conservar o disminuir precios de combustibles con un solo proveedor, en una frontera cara y una infraestructura deficiente, advierte José Luis Noriega Guzmán, presidente de la Asociación de Estaciones de Gasolina de Tijuana

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TIJUANA, EP, 28/02/17.- Los supuestos beneficios que se desprenderían de la Reforma Energética no se han dado, ni se visualiza que vayan a darse, observa el presidente de la Asociación de Estaciones de Gasolina de Tijuana, José Luis Noriega Guzmán, al señalar a ese sector como de los más perjudicados con dicha Reforma.

Luego de informar que los amparos contra los gasolinazos van prosperando en tribunales federales, y advertir que no son favorables las condiciones para la liberación de los precios de los combustibles, el líder de los gasolineros, dijo que también son muy limitadas las expectativas de mercado para la competencia de empresas foráneas.

Asimismo, José Luis Noriega observó que no hay ninguna lógica matemática ni comercial que justifique “los gasolinazos”, pero el gobierno federal está terco en aplicarlos y ahorita se encuentra maniatado, como con “camisa de fuerza”.

“Desde los días 4, 11 y 18 de febrero, debieron haber aumentado los precios de los combustibles y los han frenado, porque de lo contrario se vuelven a levantar las marchas y manifestaciones que paralizan al país, pero ahora han decidido adelantar la liberación de precios para el 30 de marzo, cuando debió hacerse para el 2018”, explicó.

“En ese difícil escenario se da también la apertura para la incursión de empresas extranjeras, pero supongamos que de 18 o 20 que soliciten entrar para comercializar sus productos en Baja California resulten calificadas 10, lamentablemente no hay espacios ni tanques suficientes para captar y distribuir las gasolinas, y lo que sucederá es que todos los combustibles se van a mezclar en un solo tanque”.

“De hecho, hay mucha desconfianza de las empresas foráneas a competir en el mercado mexicano, porque hay un solo proveedor (Pemex), su red de almacenaje y poliductos es obsoleta, le roban el 30 por ciento de la gasolina, y ven mucha corrupción y burocracia, con requisitos muy complejos en cada región”.

“En resumidas cuentas, no ven posibilidades de ganancias, por el robo del 30 por ciento de las gasolinas, el pago de un 43 por ciento de impuestos y los gastos de almacenamiento y distribución, todo lo cual tendrán que trasladarlo a encarecer el producto”, abundó en sus explicaciones el dirigente de los gasolineros locales.

Noriega Guzmán no ve entonces posibilidades de abaratarse las gasolinas, ni le ve buen futuro al sector gasolinero en Baja California, que de nueva cuenta es tomada como “chivo expiatorio” para ser el primer estado, junto con Sonora, donde se aplique la primera de cinco etapas de este año, para la liberación de precios de los combustibles.

“Y el problema es el mismo, no es justa ni razonable la medida de liberar los precios cuando tenemos un solo proveedor (Pemex), que sigue con el control de todas las rutas marítimas y terrestres, plantas de almacenamiento y poliductos y nos fijan reglas muy restrictivas y discrecionales, con intereses políticos”.

“Ya no es cuestión de inteligencia ni de ser especialistas en el tema, sino que debieran de usar cuando menos el criterio común, que haya más competidores, o sea, más proveedores, nuevas franquicias, pero con reglas claras, y eso no existe; nos mandan al matadero”, replicó.

Todo lo que ha dado al traste cualquier posibilidad de beneficios con la Reforma Energética han sido obviamente las políticas públicas centralistas, porque en el centro del país sólo el 30 por ciento de las estaciones de gasolina son controladas por grandes consorcios, y por los malos manejos de Pemex.

“El presupuesto anual para Pemex, es de 27 mil millones de dólares y necesita 60 mil millones de dólares, por eso han dejado de operar las petroquímicas, además de que las utilidades de la paraestatal se las lleva el gobierno y se derrama mucho dinero en un sindicato corrupto”.

“A eso se agrega que la producción de petróleo ha decrecido misteriosamente, y sin embargo, se importa cada vez más gasolina; algo está mal, ahí hay corrupción”, advierte José Luis Noriega, presidente de la AEGT.

Precisó que en el 2006, la producción de combustibles era equivalente a 809 mil barriles diarios y se importaban 245 mil barriles diarios, pero en el 2016 la producción interna decayó a 570 mil barriles diarios y se importaron 609 mil diarios, de tal manera que el 51.6 por ciento de las gasolinas son importadas.

“Aun así, se supone que deberíamos tener el control del 49 por ciento de las gasolinas, pero resulta que inclusive esa nos la encarecen”, deploró.

En la reunión de ANPAC, el dirigente de los gasolineros exhibió muchos otros datos duros, pero la conclusión es que no hay lógica ni razones de peso para aumentar los precios de las gasolinas, y no es oportuno que sean liberados, ya que no hay competidores, y la mitad de lo que los consumidores pagan por la gasolina es para pagos de impuestos.

Por lo anterior, visualiza éxito a los amparos promovidos por el sector gasolinero de Baja California, con más de 26 mil firmas aprobadas en 5 días, aceptados en Tribunales Colegiados, y actualmente en el proceso de ofrecimiento de pruebas en un Tribunal Comercial en la Ciudad de México.