Fallas en el Semefo encarecen la recuperación de cuerpos

El presidente de la Asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California, propone que se establezcan los panteones ministeriales

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TIJUANA, EP, 17/08/2018.- Marisol Quintero Valdés, es una joven que llegó a esta frontera en busca de recuperar el cuerpo de su hermano que fue asesinado meses atrás, pero que por haber sido enviado a la fosa común el cuerpo de su consanguíneo, ahora tiene que hacer un pago superior a los 60 mil pesos para exhumarlo.

La jovencita se encuentra en la ciudad, porque su familia le dio la comisión de buscar a su hermano para llevar su cuerpo a su tierra natal donde la habrán de dar cristiana sepultura y donde tienen el acceso para poder honrar su memoria con mayor frecuencia si lo tienen cerca.

Al hermano de Marisol Quintero, lo mataron en Tijuana. El joven es uno de los más de mil 600 ejecutados en la ciudad en lo que va de este año, y debido a que su familia vive en Los Mochis, Sinaloa, la familia no tuvo conocimiento de los hechos y el Servicio Médico Forense envió su cuerpo a la fosa común.

De acuerdo con Marisol, los trámites para la identificación del cuerpo de su hermano se retrasaron por no tener actualizado los registros del Semefo, por ello es que fue enterrado en la fosa común número seis, del Panteón Municipal 13, en el nivel uno, lo que significa que está bajo 15 cuerpos más, este último detalle es el que encarece su exhumación pues debe pagar 2 mil pesos por cada uno de los restos que están encima y 3 mil pesos más por cada bolsa en los que fueron depositados, cada uno de esos cuerpos.

“Cuando llegué a reclamar el cuerpo todavía estaba en el Semefo, donde lo dieron por desconocido y lo mandaron a la fosa común”, dijo la afligida mujer.

El costo de la exhumación de cada uno de los cadáveres, explica, es de entre dos y tres mil pesos más otros costos de mano de obra lo que significa que deberá pagar poco más de 50 mil pesos para poder recuperar el cuerpo de su hermano; después tiene que cubrir los gastos del traslado a Los Mochis donde su madre lo espera para darle cristiana sepultura.

Una situación similar vive la señora Nancy Serrano Rivera, quien pide el apoyo de los ciudadanos para reunir 40 mil pesos para trasladar el cadáver de quien en vida se llamaba, José Antonio Serrano Rivera, de 33 años, reportado como desaparecido el 6 de junio y encontrado sin vida el 17 del mismo mes; era su hermano y el cuerpo sigue en el Servicio Médico Forense.

Nancy Serrano trata de recuperar el cuerpo de su hermano antes de que sea enviado a la fosa común, pero no cuenta con los recursos suficientes para el traslado.

Ambas mujeres fueron asesoradas por el presidente de la asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California, Fernando Ocegueda Flores, quien en su andar por toda la república pudo conocer lo que las autoridades hicieron en el estado de Guerrero.

Con una foto en su teléfono celular, mostró lo que dice les llaman panteones ministeriales y que son espacios o gavetas en las que depositan todos los cuerpos en lugar de enviarlos a la fosa común.

Dijo que cuando alguna familia logra identificar a su familiar en esa entidad, acude a las autoridades correspondientes y cuentan con una página de internet en el que aparecen ahí las fotos de cada uno de los cuerpos que no fueron identificados, pero que fueron depositados solamente con un número para poder llegar a la gaveta en donde permanecen los restos.