Identifican a rijosos que sabotearon sesión del Congreso del Estado

Tomaron de nuevo las instalaciones esta madrugada y en forma belicosa amenazan con no permitir entrada ni salida de personas Avalan al Diputado Presidente para hacer uso de la fuerza pública

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MEXICALI, EP, 30/09/2017.- Dos personas de las principales que sabotearon la sesión extraordinaria que se celebraba ayer en el Congreso del Estado, ya fueron identificados: son el joven David Corrales López y Rigoberto Campos, quienes, incluso lanzaban insultos con palabras altisonantes y soeces a toda la concurrencia.

Anoche, después de varias horas de deliberaciones, el Presidente del Congreso, diputado Benjamín Gómez Macías, tuvo que tomar la decisión de solicitar elementos de la policía municipal y de la estatal preventiva, para resguardar el orden en el interior del recinto legislativo local.

Posteriormente, decidió solicitar a las fuerzas policiacas que desalojaran la sala Benito Juárez, sacaron de la orden del día el dictamen 95, que era el motivo de la polémica, y dejaron pendiente deliberar la próxima sesión plenaria.

No obstante todo eso, hoy sábado por la mañana los manifestantes del grupo “Mexicali Resiste” volvieron a tomar las instalaciones al colocar cadenas y palos en las puertas de entrada y salida del edificio legislativo y en forma belicosa amenazan con no permitir la entrada ni salida de personas, por tiempo indefinido.

Ante esto, diputados de la mesa directiva y de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) manifestaron avalar al Diputado Presidente para que haga uso de la fuerza pública, de ser necesario, para lograr que se abran de nuevo las puertas del Congreso, tanto a personal administrativo como de seguridad de la propia Cámara.

Los movimientos de “Mexicali Resiste”, “Baja California Resiste” y “Mexicali Consciente”, al parecer, todos de la misma corriente política, según algunas líneas de investigación de las procuradurías, chocaron en un momento dado con otro grupo de manifestantes, estos de Ensenada y San Quintín, que reclamaban agua para esa zona, pero dejaron claro que no obedecen a los intereses de “Mexicali Resiste”.

Después de tensas horas de gritos, intentos de agresiones físicas, incluso entre los mismos manifestantes (pues como se puede notar, había dos bandos en choque), el Presidente del Congreso, Benjamín Gómez se reunió con los representantes de las agrupaciones civiles para anunciarles que decidieron sacar de la agenda los dictámenes 94, 95 y 57.

Esos dictámenes tienen que ver con la construcción de plantas desalinizadoras de agua de mar, contratos en la modalidad de Asociaciones Público-Privadas (APPs) y autorización de recursos para el C5i, centro de control policiaco con tecnologías de cámaras de vigilancia.

Tales dictámenes, explicó Benjamín Gómez, serán revisados por los ocho grupos parlamentarios, “para que estén acordes con la realidad de la entidad”.

La intervención de la policía, se dio luego de que el grupo de “Mexicali Resiste” amenazó con golpear a los manifestantes ensenadenses, que urgidos de contar con servicio de agua potable respaldan la construcción y operación de plantas desalinizadoras de agua de mar.

Aunque la solicitud de la fuerza pública fue aprobada por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), en un momento dado se dio otro connato de riña cuando el diputado Catalino Zavala Márquez protestó por la presencia de los policías, y el diputado Benjamín Gómez tuvo que recordarle que el propio Catalino Zavala aprobó dicha decisión.

Luego de que fueron sacados anoche del recinto legislativo, hoy sábado por la madrugada los manifestantes del grupo Mexicali Resiste colocaron cadenas, candados y cerraron el campamento afuera del Congreso, y sus abogados dijeron que no permitirán que entre nadie hasta que se garantice que no serán aprobados los dictámenes antes referidos.

Ante esto, los diputados están pendientes de lo que decida la directiva que encabeza Benjamín Gómez Macías y la Jucopo, con el fin de definir si se recibe el Cuarto Informe del Gobernador Francisco Vega de Lamadrid en el mismo recinto del Congreso o en alguna otra sede.

En caso de decidir lo primero, en sesión en el recinto legislativo, se avalaría el uso de la fuerza pública para desalojar a los manifestantes que bloquearon las entradas.