La corrupción en su máximo esplendor en Tijuana

Una muestra donde la ambición puede más que la relación familiar Una historia que parece sacada de una novela, pero toda una realidad que aún persiste en esta ciudad fronteriza

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TIJUANA, EP, 01/10/2018.- En los círculos de mayor jerarquía del Poder Judicial de Baja California, se presenta y prevalece la corrupción entre jueces civiles, ministerios públicos, magistrados y otras autoridades coludidas con notarios públicos, todo ello con la intención de cubrir los delitos que ha cometido José Gerardo Álvarez Jiménez, conocidos como el Zar del Vicio en esta frontera.

Este, que acumula sendos expedientes judiciales, ellos por robo y secuestro de su propia madre, a quien drogo y obligo a firmar documentos importantes que lo acreditan actualmente como dueño de varias propiedades entre ellos hoteles y gasolineras, además de otros casos que se preparan para presentarlo ante las instancias legales competentes.

Cabe mencionar que Gerardo Álvarez Jiménez ha corrompido de tal forma en Tijuana, que cuenta con el apoyo de los integrantes del grupo político, Jesús Reyes Heroles, además de ser parte de las filas del Partido Revolucionario Institucional –PRI-, ministerios públicos, jueces de lo civil, a quienes ha “convencidos” que pese a haber un documento notariado donde fue destituidos como gerente general de conocido centro nocturno, aun así, estos funcionarios han validado su cargo.

Asimismo, pese a que existe una denuncia de secuestro contra este empresario del vicio por parte de su propia madre por secuestro María Guadalupe Jiménez Loza, trayéndola drogada a Tijuana desde Aguascalientes, en presencia de Eduardo Manuel Navarro Vallejo García Travesi, Notario Público No 4, la obligaron a firmar unos documentos sin previo consentimiento, que acreditar a Álvarez Jiménez a ser “dueño legal” de varias propiedades.

Por su parte el subprocurador de Justicia del Estado, al mando del licenciado Jorge Álvarez, se indica que Gerardo Álvarez Jiménez, si es responsable de robo y administración fraudulenta, quedarse con la administración de un hotel y dos cantinas, gasolineras y el robo de automóviles, joyería con valor de 100 mil dólares, pero nada se hace.

Gerardo Álvarez Jiménez, para lograr obtener documentos supuestamente legales logro la adquisición de una notaría pública la numero 4, asignada a Eduardo Manuel Vallejo García Travesi y como notario adjunto Ramón Hernández Sánchez, a quienes también cohecho que lograr sus fines delictivos.

Cabe mencionar que el Notario Vallejo García Travesi, recibió por esta oficina 500 mil dólares, y todo debido que tenía que pagar este dinero a su esposa Guillermina García de León Méndez, para evitar ser detenido por los delitos de amenazas, violencia intrafamiliar y violación, asentadas bajo el caso número 0204-201-21413, en fecha 11 de mayo del 2017.

Para el 15 de mayo del mismo año, la afectada acudió al juzgado tercero de lo familiar para presentar otra denuncia y exigir el pago del daño patrimonial y perjuicios, así como gastos y costos, mediante expediente 1171/2017.

La historia completa del caso

Drogada, sodomizada, torturada, usada como objeto sexual,  utilizada para películas porno, que eran trasmitidas en una página privada del internet, golpeada, víctima de varios intentos de asesinato, y violada, fueron las acciones  que llevaron a la señora  Guillermina García de León Méndez,  el 11 de mayo del 2017, a levantar una denuncia, ante la Procuraduría de Justicia de Baja California,  en la oficina  especializada en delitos sexuales, en contra de su cónyuge el señor Eduardo Manuel Navarro Vallejo García Travezi, titular de la notaria número 4 domiciliada  en esta ciudad. La demanda fue hecha en específico  por los delitos de amenazas, violencia familiar  y violación para quedar asentado bajo el Número  Único de Caso 0204-201-21413.

Posteriormente , el 15 de mayo,  acudió  ante el juez tercero de lo familiar  para presentar otra demanda exigiendo el pago de alimentos, pago de daño moral indirecto, pago de daño patrimonial, pago de daños y  perjuicios y el pago de gastos y costas. Todo esto quedó asentado en el expediente  1171/2017.

El 21 de junio del 2017, Navarro Vallejo presentó una demanda de divorcio ante el juez primero de lo familiar para  librarse del problema en que se había convertido su esposa, que ya no se dejaba hacer nada de lo que él estaba acostumbrado. La demanda fue admitida bajo el número de expediente 1545/2017.

De la suma de los hechos, se desprende que Eduardo Manuel Navarro Vallejo García Travesi, cuando estaba casado con la víctima  Guillermina García de León Méndez, cometía una serie de actos que son conocidos como delitos tales como grabar y fotografiar a la víctima en situaciones sexuales, sin su consentimiento, obligarla a tener relaciones sexuales forzadas, amenazándola de muerte si no se dejaba hacer lo que él quería, si se atrevía a dejarlo o si le contaba a alguien, lo que pasaba en esa casa, en donde también la hacía pasar hambres, ya que no le daba dinero ni como esposo ni como patrón porque la hacía trabajar en su oficina sin pago alguno.

Debido a todo esto, la señora Guillermina García, decidió acudir a un psiquiatra para ayudarla a salir adelante de la vida sexual y sodomizada en la que vivía con su esposo, el notario 4, quien al darse cuenta, se entrevistó con el especialista y lo convenció de que le recetara calmantes y pastillas para dormir y así poder seguir ejerciendo en ella todas sus perversiones sexuales. Lo que ocasionó  que el carácter de la víctima cambiara por lo que su familia decidió llevarla a un especialista al puerto de Ensenada lo que dio como resultado que la señora García, que aún era esposa del fedatario número 4, de Tijuana, presentara su denuncia de hechos.

Enterado de la demanda, el notario supo que todos los hechos lo incriminaban y que no podría salvarse de ir a la cárcel, por lo que decidió hacer un acuerdo con su aún esposa. El resultado fue que le costaba tan caro que no tenía dinero para pagar ese acuerdo, por lo que fue en búsqueda del recurso económico, ya que necesitaba un préstamo, o un socio que se convirtió en José Gerardo Álvarez Jiménez, quien de inmediato le aportó la cantidad de medio millón de dólares y una residencia, para ser entregada a su esposa y así él poder librarse de ir a la cárcel.

Los “Oportunos documentos” notariados por el titular de la Notaría Número 4, donde el titular es Eduardo Manuel Vallejo García Travesi

Que tanto puede costar una notaría? Puede comprarla medio millón de dólares y una residencia? La respuesta es sí a la notaria número 4. Y la compró José Gerardo Álvarez Jiménez, compra que se acredita con la aparición de todo tipo de documentales públicos notariados por el fedatario 4, todos a su favor, mismos que a continuación enumeramos.

Uno de los primeros documentos, es la protocolización del acta de asamblea de una persona moral, donde resulto ser José Gerardo, el administrador único, misma acción que se presentó en dos ocasiones diferentes. El notario 4, certificó los documentos sin respaldo legal alguno.

Álvarez Jiménez, se enteró de que su padre estaba grave, internado en un Hospital de San Diego, motivo por el cual y aprovechándose de esta situación acudió a su socio Eduardo Manuel Eduardo Vallejo García Travesi, titular de la notaria publica número 4, para que le elaborara el testamento de todos los bienes de su padre, el señor Juan Daniel Álvarez, a favor de él y de sus dos hermanas, María Isabel Álvarez Jiménez y Juana María del Carmen Álvarez Jiménez, queriendo despojar a su madre y a su propio hermano. Sin embargo, existe la duda sobre la legalidad de ese testamento, ya que no existe la certeza de que cuándo fue redactado, el señor Álvarez estuviera vivo.

No conforme con haber dejado fuera del testamento a su madre, la señora María Guadalupe Jiménez Loza, fue a Aguascalientes y la secuestro. Ya en Tijuana, la extorsionó en su casa, ante el notario 4, logró que ella firmara su testamento a favor de Álvarez Jiménez como heredero universal, de igual manera darle un poder de dominio amplio sobre las acciones de la empresa Rigeisa, S.A. de C.V.

José Gerardo, el 20 de octubre, del 2017, usa ese poder de dominio para ceder las acciones a su hijo Luis Daniel Álvarez Ramírez, mediante un contrato privado de cesión de derechos en esta ciudad y para poder protocolizarlo, envió a su hijo con un notario público a Oaxaca. En el momento que el señor Álvarez usa el poder de dominio para la cesión de derechos, este poder se encontraba ya revocado pues el 19 de octubre, su madre, ya liberada de la confusión de las drogas que él le había suministrado para confundirla, se acercó a un notario en Aguascalientes logrando revocar dicho poder.

Estas son algunas de las constantes irregularidades y violaciones a la ley registradas en la notaría pública número cuatro. Estas irregularidades, en su momento, afectaron el juicio testamentario, que se está ahora ventilando en el juzgado cuarto, con el juez de primera instancia, pues este pudo tener conocimiento del supuesto testamento del señor Juan Daniel Álvarez Gutiérrez, después de cinco meses de estarlo solicitando al notario cuatro. Lo pidió desde el mes de septiembre del año pasado y lo pudo tener en su oficina hasta el mes de febrero de este año. ¿Dónde cree usted que retuvieron este documento legal? En la notaria número cuatro. Lugar y tiempo que fue utilizado por el notario y José Gerardo en colusión, para manipular la distribución de los bienes del papá, mismos que hasta la fecha no se han declarado en su totalidad tales como una residencia en las vegas, Nevada, un centro comercial y una gasolinera aquí en Tijuana, así como diversas cuentas bancarias en los Estados Unidos. Bienes de los que Gerardo tiene beneficios económicos ya que, casualmente, él es administrador, derecho que por ley le corresponde a su señora madre.

No obstante, todas estas irregularidades, ahora existe la duda de qué tan legal es el juez cuarto de lo civil, ya que dictó sentencia sin haber agotado todos los medios necesarios para hacerse sabedora, de los bienes con que contaba Juan Daniel Álvarez Gutiérrez, el patriarca de la familia. Acciones que hicieron que la mamá y el hermano de José Gerardo, se quedaran en total indefensión, hasta el momento de esta nota.

Eduardo Manuel Navarro Vallejo García Travési, titular de la Notaria número 4, de Tijuana, quien se supone debe dar fe pública con toda honradez y probidad y que con ello respalda el valor de su firma y de su derecho legal, se ha convertido en un delincuente que favorece al que mejor le paga desprestigiando al resto de los fedatarios de esta ciudad.