Mejores condiciones de trabajadores agrícolas en San Quintín

Los niños ya no trabajan en los campos agrícolas y actualmente los jornaleros que llegan al Sur de Ensenada para trabajar llegan solos

0
724

TIJUANA, EP, 05/07/18.- Luego de afirmar que “no hay guardias blancas” en los campos agrícolas del Valle de San Quintín, el presidente del Consejo Agrícola de Baja California, Salvador García Valdez, dijo que las condiciones en que se encuentran actualmente los migrantes que llegan a levantar las cosechas ya son mejores que las que habían hace 30 años.

García Valdez, también dijo observar que, después de los conflictos del 2015, se redujo en un 80 por ciento la migración de niños a esos lugares de trabajo, principalmente para dejar de emplearlos en los campos agrícolas.

En el marco del Taller “Acciones para Mejorar los Procesos de Contratación de Personas Trabajadoras Migrantes: Principios Generales para la Contratación Equitativa de la OIT”, organizado por la CROC, García Valdez, informó que se espera una contratación de aproximadamente 50 mil trabajadores migrantes en los próximos 5 años, la mayoría de ellos, empleados de manera temporal.

El dirigente social, enfatizó que siendo oriundo de San Quintín, nunca le tocó ver que existieran los llamados “guardias blancas”, es decir, elementos civiles, policiacos o militares que, dada la ventaja de estar armados, maltrataran a los trabajadores agrícolas, para explotarlos en su rendimiento.

Sin embargo, reconoce que los mayordomos si han sido señalados de mal trato, porque los obligan a realizar con mayor rapidez el trabajo en los campos agrícolas, pero además, dijo que eso ya lo han sancionado no solamente las autoridades, sino los mismos dueños de los ranchos en donde laboran los jornaleros.

Por lo que toca a la incidencia de explotación laboral infantil, aseguró que ya no ocurre, pues se implementó una política empresarial de solamente contratar adultos, sin niños, y se ignora si a los infantes los dejan al cuidado de otros familiares en sus lugares de origen, pero el caso es que ya solamente el 20 por ciento de los jornaleros que llegan del sur del país, principalmente, traen a sus hijos, pero no los ponen a trabajar.

Cabe acotar, que de acuerdo a la ley, menores de 16 a 18 años pueden laborar, con permiso de sus padres, pero supervisado por las autoridades estatales y con la garantía a las autoridades que no descuidarán sus estudios académicos.

También cabe notar que hay una buena parte de la planta laboral agrícola que llegaron como migrantes, y se asentaron en los poblados aledaños a su lugar de trabajo. De esa manera se explica que tampoco prevalecen ya los llamados “galerones”, donde se alojaban temporalmente.

El Presidente del Consejo Agrícola de Baja California, confirmó que para abatir y prevenir las violaciones a derechos humanos y laborales de los trabajadores migrantes, se firmó un convenio con la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y se ha cumplido puntualmente, por lo que esperan pronto un balance favorable de las inspecciones y valoraciones que se practican en torno a ese convenio.

Es importante destacar que reconocen que en la zona Sur de Ensenada, principalmente en el Valle de San Quintín, requieren de mano de obra, pero de agua también, por eso presumen que los jornaleros agrícolas que llegan a esa parte de Baja California podrán decidir con mayor rapidez asentarse para no ir y venir solamente en la temporada de cosecha.