Reclaman niños futbolistas su espacio para jugar

El Ayuntamiento, dicen, vendió terrenos que corresponden al fraccionamiento Una cadena de tiendas de la localidad busca beneficiarse con los predios dedicados para los habitantes de esa colonia

0
752

TIJUANA, EP, 23/07/2018.- Niños y sus entrenadores que juegan al futbol en la liga infantil del Fraccionamiento Delicias, se manifestaron frente al Palacio Municipal en protesta porque el XXII Ayuntamiento vendió a la cadena de supermercados El Florido el predio en el que edificaron desde hace diez años, sus canchas.

Aseguran que el predio fue donado por la desarrolladora para espacio verde o deportivo y no para uso comercial. El gobierno de la ciudad plantea enviarlos a jugar en un barranco para que realicen sus actividades deportivas.

El niño Kevin Yael López Peña, pide al presidente municipal atención especial a su caso, “por favor que nos ayuden para recuperar nuestras canchas”.

De esta forma niños y entrenadores se quejan por la introducción al predio de maquinaria, y de la decisión del Ayuntamiento de disponer de un predio donado hace más de diez años para espacio verde o deportivo, con un propósito comercial y en detrimento del sano desarrollo de la  infancia y juventud tijuanense.

Con cartulinas en los que se expresaban, su reclamo más sentido era el de pedirle a la primera autoridad de nuestra ciudad, que recordara también a la clase humilde “también contamos”.

En otra le hacían un llamado al gobernador para que les ayude y eviten ser despojados de sus canchas, donde practican el futbol y explican que ellos mismos habilitaron esos espacios para hacer deporte y se oponen a que tenga mayor preferencia una tienda y no ellos.

Además y por si fuera menor el reclamo, le recuerdan que el deporte es lo que retira a los niños de las drogas, por ello pedían el acceso a palacio municipal, ya que ellos mismos querían entregar un documento al secretario del ayuntamiento.

Sin embargo, como ya es costumbre del alcalde y su gabinete, con más de una veintena de policías, además de vallas que colocan frente a la puerta principal del edificio les prohibieron el ingreso a los infantes, a sus entrenadores y a sus familiares que los acompañaban.