Vivimos “crisis de ética” que motiva la corrupción en todos los ámbitos

No era necesario reformar el Art. 123 Constitucional Más dudas que aciertos en materia laboral Reconoce que los sindicatos blancos sirven directamente a empresas

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TIJUANA, EP, 30/03/17.- Al considerar que no era necesario reformar el Artículo 123 Constitucional, el licenciado Gerardo Dávila Infante, reconoció que el alto índice de corrupción obedece a la grave “crisis de ética que hay, no sólo en juicios o demandas laborales, sino en todo”.

Invitado por el Grupo Madrugadores Tijuana, el experimentado abogado, explicó que en la Reforma al Artículo 123 Constitucional, se incluyó la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, donde el 95 por ciento de las demandas tenían una solución y sólo el 5 por ciento se mantenían en litigio.

En su perspectiva, dijo que no debieron hacer esa reforma porque hasta el momento hay una grave confusión porque no se sabe en dónde habrán de ventilarse ahora las demandas tanto de trabajadores como de patrones cuando hay un conflicto.

Consideró que las llamadas Reformas Estructurales debieron haberse realizado poco a poco, para que se precisara sobre los cambios y los beneficios que traían ya sea para los trabajadores cuando reclaman algo o para los patrones cuando consideran que un empleado falla al contrato firmado para su desempeño laboral.

Es importante destacar, que en la sesión de preguntas y respuestas, una de las mayores inquietudes que manifestaron los miembros del Grupo Madrugadores Tijuana, fue el alto índice de corrupción que hay y había en las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

Un caso, que hasta parece curioso, fue el que expuso Hipólito Pérez, al narrar que contrató a un empleado quien a pocos días enfermó y él como empleador le daba permiso para que fuera al servicio médico, pero el empleado desistió y en cambio apenas había pasado el mes de prueba y acudió a la Junta de Conciliación a demandarlo.

Al seguir con su narrativa, dijo que durante las audiencias, tuvo conocimiento que esa persona, o sea su empleado y quien lo demandó, era ya plenamente conocido por el personal que laboraba en ese tribunal y que le dijeron: “ese señor siempre ha hecho lo mismo, cuando pasa el mes de prueba en un trabajo, busca motivo para que sea despedido y luego viene y presenta una demanda”.

Lo anterior, obedece a que ese tipo de personas si ya son plenamente identificadas por la autoridad, no deberían tener credibilidad en sus querellas, porque se puede considerar como una forma de fraudar a las empresas, dijo Hipólito Pérez Vallejo.

Por lo anterior, el expositor de la sesión ordinaria del Grupo Madrugadores, reconoce que el Ejecutivo Federal no planeó bien las Reformas Estructurales, porque hay una inconformidad generalizada de los mexicanos.

Sobre dichas reformas que podrían ser con el propósito de buscar la desaparición de los sindicatos o para buscar su fortalecimiento, dijo que con las reformas el gobierno los ataca y considera que para defender su existencia deben buscar cambios que los fortalezcan.

Sin embargo, reconoció la existencia de los llamados “sindicatos blancos”, que sirven mayormente a las empresas que llegan a México con nuevas inversiones como lo fue en su momento la industria maquiladora, donde los trabajadores desconocen que hay un sindicato porque mayormente sirve a los intereses de la empresa y no defiende a los sindicalizados.